Difteria en América, actualización epidemiológica

24 de mayo 2018.- Ante brotes y casos confirmados de esta enfermedad en tres países del continente, es indispensable tener la vacunación al día. Datos y recomendaciones.

 

Situación en las Américas

Hasta la semana epidemiológica (SE) 18 de 2018, Colombia, Haití y Venezuela notificaron casos confirmados de difteria.

En Colombia se confirmaron dos casos durante el año en curso en ciudadanos venezolanos. Ambos con edades de 3 y 14 años y sin antecedentes de vacunación.

Haití presenta un brote desde el año 2014 con un total acumulado de 515 casos probables y 81 defunciones. En 2018 se detectaron 7 casos en promedio.

En Venezuela el brote inició en julio de 2016 y sigue activo. Desde entonces y a la fecha se notificaron 1.716 casos con 160 fallecimientos. Los casos se registran en todas las edades, pero la población más afectada está en el grupo de 1 a 49 años, donde la mayor incidencia corresponde al grupo de 5 a 19 años. Las autoridades de salud intensificaron la vigilancia epidemiológica, investigación, atención médica y vacunación. Están manteniendo el entrenamiento constante del personal sanitario y la educación sanitaria.

 

Recomendaciones de la OMS/OPS

  1. Continuar con esfuerzos para mantener altas tasas de cobertura vacunal con la serie primaria y refuerzos
  2. Los grupos de mayor riesgo son: los niños menores de 5 años no vacunados, escolares, trabajadores de salud, personal del servicio militar, integrantes de las comunidades penitenciarias y las personas que por su oficio están en contacto permanente con un elevado número de personas.
  3. Si bien los viajeros no tienen un riesgo especial de contraer difteria, se recomienda que quienes se dirijan a áreas con brotes de difteria antes del viaje estén debidamente vacunados de acuerdo al calendario de vacunación de cada país. Si transcurrieron más de 5 años desde que recibieron la última dosis, es recomendable un refuerzo.

 

Qué es la difteria

  • Es una infección inmunoprevenible, causada por las toxinas liberadas por el Corynebacterium Diphtheriae en el transcurso de la enfermedad. No todas las cepas son toxigénicas.
  • Los humanos son los únicos reservorios del germen y su transmisión es a través del contacto directo por vía respiratoria o cutánea por las lesiones de piel.
  • Un bajo porcentaje de la población es portador faríngeo del microorganismo durante los brotes epidémicos.
  • Antes de la aparición de la vacuna era una temida enfermedad en la infancia con una mortalidad del 50%
  • Período de incubación: 2 a 5 días

 

Síntomas de difteria

  • Odinofagia
  • Dificultad para tragar
  • Bajo grado de fiebre
  • Presencia de pseudomembranas adheridas en amígdalas, laringe y faringe que pueden ocasionar dificultad respiratoria por obstrucción de la vía aérea y sangrado
  • Sin tratamiento adecuado la toxina diftérica ocasiona complicaciones sistémicas afectando el miocardio, riñones y el sistema nervioso central (SNC). Las cepas no toxigénicas pueden producir tanto enfermedad leve como invasiva (bacteriemia, endocarditis).

 

Prevención

Esquema primario de vacunación: serie de 3 dosis de la vacuna triple bacteriana acelular (dTpa) que previene contra difteria, tétanos y tos convulsa. Se administra a los 2, 4 y 6 meses de edad

1er Refuerzo: 15 ó 18 meses

2do Refuerzo: 6 años de edad

Adolescentes (11 a 18 años): 1 dosis

Adultos: cada 10 años un refuerzo de doble adultos (difteria, tétanos), sustituyendo uno de esos refuerzos por la dTpa

Embarazadas: 1 dosis

Personal de salud: 1 dosis

 

Tratamiento

  • Antitoxina ante la sospecha de la enfermedad.
  • Eritromicina o penicilina durante 14 días
  • Vacunación: la difteria no siempre confiere inmunidad luego de la infección, por lo tanto el paciente deberá inmunizarse en el período de convalecencia

 

Departamento de Epidemiología de FUNCEI. Coordinadora: Dra. Lilián Testón

 

Fuentes

Volver